Mis pruebas de usabilidad fueron realizadas a personas que también involucré en el modelo persona, entre ellos al modelo turista, investigador, funcionaria, artista plástico y estudiante de artes. Podrán escuchar los audios cargados desde mi blog para esta curso.
Blog de los estudiantes de la Mtría. de Diseño Editorial de la Universidad Gestalt de Diseño | Materia: Investigación de nuevas tecnologías para el Diseño Editorial | Xalapa, Veracruz, México (Jun-jul 2011).
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viernes, 15 de julio de 2011
Colección de pintura: bocetos
En el principio fue el caos...
En serio, piénsenlo por un momento, ¡el diseño de la información podría ser la prueba irrefutable al puro estilo Hugo Hiriart de que Dios existe! Bueno, mejor no blasfemo más, ¡no vaya a ser que sí!
En serio, piénsenlo por un momento, ¡el diseño de la información podría ser la prueba irrefutable al puro estilo Hugo Hiriart de que Dios existe! Bueno, mejor no blasfemo más, ¡no vaya a ser que sí!
martes, 12 de julio de 2011
Las premisas de Nielsen o Lost in translation
Usabilidad, sus retos
Usabilidad es un término controversial que merece la pena ser aclarado antes de ninguna otra cosa. Para la lengua castellana usabilidad significa la capacidad de uso, la característica que distingue a los objetos diseñados para su utilización de los que no lo están (ni lo busquen en la RAE, no está); en inglés, lengua en la que fue acuñada para los temas que nos ocupan, implica matices más finos: la facilidad o al nivel de uso de algo, en otras palabras hasta qué punto el diseño de un objeto facilita o dificulta su manipulación. Un matiz nada baladí. Bien, pues este atributo que el diseño resta o suma a una información ES la diferencia entre el éxito o el fracaso de un discurso que pretende llegar a un usuario. En la red todo es comunicación, todo es un intercambio y un flujo constante de interacciones.
La red es un gran, enorme, y casi inasible cúmulo de sistemas de comunicación. Pensemos en el famoso circuito de la comunicación oral y escrita de la primaria, aquel de emisor, mensaje, receptor (la triada elemental) que planteara Jakobson, el famoso teórico ruso; bueno, ya desde Jakobson (por ahí de los años 1910-1920) ese circuito implicaba más que la triada famosa, implicaba al canal, al ruido y a otros factores en su engranaje. No pierdan esa imagen, y añadan ahora la complejidad de más de un mensaje comunicándose con un receptor, que también es emisor y no alternadamente sino paralelamente. Bien, sigan manteniendo esa imagen que se vuelve compleja, ahora pensemos en el canal, es decir, el medio a través de cuál el mensaje se transmite, claro, la red, dirán los precipitados, ¿y el diseño? ¿Es el diseño el canal? “No”, dirán unos, “¿o sí?”, preguntarán otros. Pues bien, ahí está la complejidad: la respuesta es un “sí y no”, un “sí pero no”, o un “no, pero sí”. Lo que quiero decir con esto de traer a cuento lo del circuito del habla es que así como este circuito ha cobrado dimensiones también se ha sofisticado el engranaje de su funcionamiento.
El diseño que repercute en la usabilidad de una página web o de cualquier objeto en el ciberespacio es de alguna manera el canal, pero insisto en que solo “de alguna manera” porque no es que sea el canal en sí mismo, sino todavía de forma más compleja, un determinante del canal, un atributo que compite en atención con muchos otros atributos de muchos otros objetos en el canal de la comunicación con un usuario. El usuario mientras tanto, es decir, nuestro receptor/emisor (así, dual) está en un constante ejercicio de discriminación de información para adquirir información.
El reto de la usabilidad para Nielsen es justamente ese, mantener la atención de un usuario, por lo que dicho atributo debe dotar al objeto de una ventaja frente a otros, es como poder situar una voz clara, elocuente, diáfana, y fuerte por encima del ruido. Si un objeto carece de tal atributo pese a su pertinencia, relevancia e incluso alto diseño, fracasará rotundamente en el canal de la comunicación.
Diseño de contenido
De vuelta con la invocación a Jakobson, el contenido es el mensaje en nuestro harto conocido circuito de la comunicación, pero la diferencia es su estructura, su intención. Me parece tan interesante que en este sentido el mensaje se vuelva también “canal”, porque sin estructura, sin diseño y aun contando con un buen canal, el mensaje fracasaría.
No sé si los voy a liar más, pero mi metáfora favorita para explicarme a mí misma el diseño de contenido y la usabilidad lo encuentro en el cine, en la película 2046 de Wong Kar Wai. En ella, un viajero en tren que viaja hacia el año 2046 (como se lee) es acompañado por un androide que encarna a la mujer objeto de su pasión. Wong Kar Wai, hace algo realmente brillante, se aleja del arquetipo de androide que representa la decadencia, la mortalidad al estilo Blade Runner y crea un robot que “responde” a las neceidades psicológicas y emocionales del viajero en cuestión: esa es su función. Sus reacciones no son diseñadas para que “actúe de tal o cual forma”, sino muuucho más allá, para que reaccione a las “necesidades” del viajero. Y eso es el diseño de la información y la usabilidad, el diseño de un mensaje que responda a las necesidades de un usuario, o eso opino yo al menos. Me encantaría conocer lo qué opinaría Jakobson hoy.
lunes, 11 de julio de 2011
Diseño digital, de Javier Royo
Mi lectura de los capítulos de Diseño digital, de Javier Royo, estuvo enmarcada por el eco que dejó en mí un documental recién visto, “La manera disruptiva de aprender”, de Eduard Punset, en su programa Redes para la ciencia. En él dice que “En el sector de la industria, innovar supone mejorar continuamente los productos con respecto a sus versiones anteriores. En este proceso gradual, a veces surge una innovación radical que rompe con el paradigma anterior. Se trata de una innovación disruptiva, algo que obliga a la industria a cambiar sus esquemas y a adaptarse para no morir.”
El consultor financiero Curtis W. Johnson, hace una reflexión sobre el término “innovación disruptiva” y en ello se empareja con Royo en planteamientos que hasta hace muy poco ni siquiera imaginábamos: esta innovación es un cambio de paradigma y no únicamente una mejora. Aunque pareciera una obviedad de Perogrullo son pocos los teóricos que han reflexionado sobre la real significación de un cambio de paradigma. Me ha encantado el tono en que Royo sí lo hace: ya por principio el establecimiento de sistemas visuales para la transmisión de información ha significado una transformación de un proceso ancestralmente fijado, para los que estén familiarizados con la lingüística les resultará más sencillo comprender la metáfora, para los que no, solo advierto que no se fíen del lema aquel que reza que “una imagen vale más que mil palabras”, no es así, pero no discutiré eso en este espacio.
No es que de pronto una imagen “supla” a la palabra, o que el fenómeno neurológico que sufrimos todos al decodificar una palabra se “supla” con el de la imagen, sino que todavía más lejos, se establecen otros planos de significación, otras maneras que antes no teníamos llevadas a altos niveles de cotidianidad (porque claro que han existido) que crean un paradigma distinto.
Es como crear un alfabeto de la nada, como bien dice Royo al mencionar los Isotipos creados por Otto Neurath, esa estandarización visual con propósitos más bien educativos se convirtió en un código que no fue una “mejora” de nuestros sistemas de signos en diferentes lenguas, sino que creo una innovación disruptiva. Pero aquella innovación originada en los años veinte del siglo XX no tuvo su momento más significativo entonces, sino mucho pero mucho después (y quién lo habría vaticinado entonces) con fenómenos complejísimos como la globalización, la estandarización de sistemas mucho más complejos que involucraban un sistema internacional de señalética y tipografía.
No es que de pronto una imagen “supla” a la palabra, o que el fenómeno neurológico que sufrimos todos al decodificar una palabra se “supla” con el de la imagen, sino que todavía más lejos, se establecen otros planos de significación, otras maneras que antes no teníamos llevadas a altos niveles de cotidianidad (porque claro que han existido) que crean un paradigma distinto.
Es como crear un alfabeto de la nada, como bien dice Royo al mencionar los Isotipos creados por Otto Neurath, esa estandarización visual con propósitos más bien educativos se convirtió en un código que no fue una “mejora” de nuestros sistemas de signos en diferentes lenguas, sino que creo una innovación disruptiva. Pero aquella innovación originada en los años veinte del siglo XX no tuvo su momento más significativo entonces, sino mucho pero mucho después (y quién lo habría vaticinado entonces) con fenómenos complejísimos como la globalización, la estandarización de sistemas mucho más complejos que involucraban un sistema internacional de señalética y tipografía.
El espacio y ciberespacio
Pensemos un momento en la velocidad de los cambios de paradigmas referidos por Royo incluso desde los primeros capítulos de Diseño digital, piensen un momento en la evolución de ciertos conocimientos que implican conceptos abstractos (y para muestra la historia de la filosofía moderna, ni siquiera viajemos hasta la clásica), verán que nos ha tomado menos de medio siglo, lo cual es ESCANDALOSAMENTE VELOZ, aprender, comprender, teorizar y analizar un término para nada sencillo: el ciberespacio. Si ya de por sí conceptos como el espacio mismo, el vacío y la nada fueron un reto para el pensamiento del siglo XVII (ahh, Pascal, el incomprendido) imaginen por un momento la resistencia a tales conceptos, la paulatina asimiliación de más de dos siglos y de pronto, voilá, tenemos conceptos complejísimos de asimilar realmente no de recitar sin más, sino de asimilar, ¿y no se trata eso de una innovación disruptiva?
Ahora, todo esto es una moneda dando vuelta entre los dedos, quizás una reflexión ociosa de mi parte, un no-sense, creo que cuando Royo expone los contrastes entre realidad/virtualidad, espacio/ciberespacio, sistemas de signos/interfaz gráfica, lo que intrínsecamente está planteando es un fenómeno disruptivo. ¡O será que ya me he cortado esta vez con la Navaja de Ockham!
La guerra gráfica de los navegadores
Será eso de la llamada “deformación profesional”, pero el parangón que más se me antoja es justo un fenómeno lingüístico, y tiene sentido. Me explico, tal como en los alfabetos, la interfaz de diferentes navegadores entablan una “guerra” (por llamarlo de algún modo) que pone al usuario en una posición muy similar a la que sufre frente al uso de distintos alfabetos: debe elegir/preferir aquella que le sea más sintética, elemental, simple, eficaz, económica. El término economía en lingüística significa que un hablante siempre SIEMPRE preferirá el uso del menor número de recursos gráficos y lingüísticos, y el lenguaje de los navegadores no podrían ser la excepción.
“El mundo existe según la conciencia que tenemos del mismo. El ciberespacio existe según la conciencia que tenemos de él. Y es tan real como el espacio tridimensional, ya que existen sistemas lingüísticos que lo atestiguan”, dice Royo, y dice bien, porque no es sino a través del lenguaje como la realidad se crea, no solo porque se “nombren” los objetos o las abstracciones del pensamiento, sino porque efectivamente crean un cambio de paradigma, y en el caso del ciberespacio, un constructo que es susceptible de experimentación, de medición y análisis.
sábado, 2 de julio de 2011
3 vs 3: Martha
Sin duda dedicamos nuestra atención a la red gran parte del día por necesidades de toda índole: laborales, lúdicas, de comunicación y sociabilización entre otras más; como en otros muchos casos de nuestra vida “no virtual”, nuestras preferencias en cada ámbito va conformando un gusto, o eso creo yo. Y como todo gusto, también este muta, se define o se refina con el tiempo. Sin lugar a dudas, la preferencia por ciertos espacios de alguna manera nos dibuja, y eso incluye los espacios virtuales. La flexibilidad, la capacidad de asombro y el deseo de conocimiento son factores que también dictan una pauta en la conducta virtual: en la medida en que estemos dispuestos a flexibilizar nuestra manera de construir el conocimiento y abandonemos zonas de confort (no necesiamente confortables) será mayor el aprovechamiento que obtendremos de la red, bueno, de la red y de casi todo, así que sobre esto de elegir tres espacios virtuales que me gustan y tres que me disgustan, pensé en ambos casos, hablar de espacios que son muchas veces mi zona de confort por familiaridad, por trabajo y por la premura de buscar y encontrar algo que sé que está ahí por anticipado. En otros casos se trata de espacios virtuales que ciertamente se corresponden con mi gusto (aún en definición, por fortuna) y en otros porque no hay remedio. Así, que vamos a ello, primero el postre, digo yo, y luego el aceite de bacalao.
Los tres mejores
lúdico
Ya desde el inicio se definen:
Todos tenemos algo en común: compartimos y queremos difundir otra forma de ver el mundo. Una forma de ver el mundo en positivo, una forma de ver el mundo de manera constructiva y enriquecedora.Y me parece que se quedan cortos, tienen una atención particular hacia el ámbito editorial, la literatura sí, pero no en un sentido exclusivo; sus contenidos se rigen bajo una premisa: “En Ilustrae entendemos los libros como una consecuencia, no como un fin en sí mismos”. Para el equipo de Ilustre los libros incluidos en sus contenidos deben alimentar el pensamiento crítico que permita a los lectores conocer de mejor forma el mundo que nos rodea, el mundo cotidiano; y en igual de prioridades, la diversión. Ilustrae tiene a sus hermanos virtuales, tres sitios más que conforman eso que han dicho antes: otra forma de ver, percibir, escuchar e incluso vivir el mundo: Noise. Otra forma de escuchar el mundo; Smile. Otra forma de ver cualquier cosa. Money, otra forma de ver el dinero y las empresas.
http://www.elpais.com/suple/babelia/
Información
Babelia es el suplemento cultural del diario español El país, originalmente dedicado a contenidos literarios o plásticos, con el paso del tiempo los ha diversificado hacia todas las disciplinas artísticas, con un énfasis particular en las ya no tan nuevas tendencias multidisciplinarias, el arte urbano y las expresiones outsiders. Esa mirada incluyente es lo que más me complace. Se ha convertido también en una referencia indiscutible del periodismo cultural del más alto calibre. Personalmente disfruto muchísimo la versión impresa por una cuestión más bien romántica, pero ese escenario no me permite otras ventajas, como ver algunas entrevistas en video, o disfrutar del extraordinario acervo fotográfico de la publicación, en resumen que no es que una cosa excluya a otra, por el contrario se trata de escenarios que se complementan si aprendes a integrarlas en tus hábitos de lectura.Laboral
La Fundación del Español Urgente es un espacio que visito muchísimo, con alta frecuencia y con mucho mucho gusto, el responsable del equipo que desfaze los entuertos de las dudas del español es nimás ni menos que Alberto Gómez Font, un personajazo. Además de ser un tío cojonudo y demás cualidades (con sus defectos, dicho sea de paso, ja), Alberto es un experto de la lengua, generoso en la transmisión del conocimiento y un tipo con rigor. Como correctora de estilo la página me ofrece comodidad y velocidad para resolver algunas dudas que debo contrastar en la definición de un “estilo editorial” de algunos textos. La página te vincula a otras más que permiten esa labor. Por otra parte, no se trata solo de un diccionario de términos, es una espacio dinámico que publica artículos y resuelve dudas concretas que los usuarios envían diariamente a la Fundación. El mismo Alberto Gómez Font se encarga de dar respuesta a una gran mayoría de dudas.
Los tres que "podrían mejorar"
(por decir lo menos)
Medios
Estación de radio xalapeña que se transmite por Internet, en realidad atenta contra su propio producto: los programas de radio. No muestra la cantidad de información que agilizaría la usabilidad y con la que ofrecerían información puntual y pertinente sobre programación, naturaleza de cada programa, incluso una clasificación general, etc. En fin, esperamos que mejore. :-(
Laboral
Acá hago tremendos berrinchazos, ¡porque me interesa muuucho la información que ahí se publica!, pero me marea, me harta, me pone de malas, el asunto es que termino por abandonarla y desistir. Laboral
Esta es una relación amor odio, la página de la RAE es un lugar tan pero tan común para mi, como la sala de estar de los abuelos donde te has pasado cantidad de navidades, donde aprendiste a andar a patines y bla bla bla, peeeeeeeero… ¡si cambiara tu abuela sus carpetitas blancas bordadas en bolillo y recorara el salón! ¡Cómo se lo agradecerías! Y bueno, como eres de casa… solo tú sabes que dentro del pote de cerámica donde van las galletas en realidad están guardadas las llaves de emergencia del coche. Creo que me expliqué.
Esta es una relación amor odio, la página de la RAE es un lugar tan pero tan común para mi, como la sala de estar de los abuelos donde te has pasado cantidad de navidades, donde aprendiste a andar a patines y bla bla bla, peeeeeeeero… ¡si cambiara tu abuela sus carpetitas blancas bordadas en bolillo y recorara el salón! ¡Cómo se lo agradecerías! Y bueno, como eres de casa… solo tú sabes que dentro del pote de cerámica donde van las galletas en realidad están guardadas las llaves de emergencia del coche. Creo que me expliqué.
Pizza y bicla
Todo comenzó una noche en cierto restaurante del centro de Xalapa, mientras esperábamos la cena, entrevisté a un buen amigo ciclista de MTB que se las sabe de todas todas en ese y más menesteres, Vladimir Rivera.
Génesis de un mapa conceptual
La información que yo pretendía graficar en mi mapa conceptual se nutrió muchísimo con una gran cantidad de datos obtenidos de esa entrevista, también yo me nutrí, claro, con la cena. Cuando tuve cierta claridad sobre de qué iba el asunto, mi mapa conceptual tenía más o menos esta carita:
Perfil de usuario
Ese desastre de notas, relaciones, listado, características, en fin, toooda esa maraña se tradujo en este cuadro de perfil de usuario:
Ese círculo punteado que ven ahí es el “corazón” del diseño de este proyecto: ofrecer al usuario de esta página no solo bicis "como objetos" sino un estilo de vida, una manera de ser y de vivir en torno a la bici.
Y ahora viene la parte más laboriosa, pero no más compleja, ¡porque qué creen!, una de las partes más difíciles ya ha quedado atrás… (¡ja, les mentí!, no tengo ni idea cuál es la parte fácil).
Génesis de un mapa conceptual
La información que yo pretendía graficar en mi mapa conceptual se nutrió muchísimo con una gran cantidad de datos obtenidos de esa entrevista, también yo me nutrí, claro, con la cena. Cuando tuve cierta claridad sobre de qué iba el asunto, mi mapa conceptual tenía más o menos esta carita:
Perfil de usuario
Ese desastre de notas, relaciones, listado, características, en fin, toooda esa maraña se tradujo en este cuadro de perfil de usuario:
Card sorting
Entonces, con tres bicis modelo y tres usuarios para cada bici inicié la configuración de un mapa de navegación a través de la técnica de card sorting, ese festival de post-it rebeldes tuvo más de un par de reacomodos, y finalmente dio como resultado algo como esto:
Entonces, con tres bicis modelo y tres usuarios para cada bici inicié la configuración de un mapa de navegación a través de la técnica de card sorting, ese festival de post-it rebeldes tuvo más de un par de reacomodos, y finalmente dio como resultado algo como esto:
Ese círculo punteado que ven ahí es el “corazón” del diseño de este proyecto: ofrecer al usuario de esta página no solo bicis "como objetos" sino un estilo de vida, una manera de ser y de vivir en torno a la bici.
Y ahora viene la parte más laboriosa, pero no más compleja, ¡porque qué creen!, una de las partes más difíciles ya ha quedado atrás… (¡ja, les mentí!, no tengo ni idea cuál es la parte fácil).
lunes, 27 de junio de 2011
Modelo E-R: Martha, Manuel
Hola amigos, este es el resultado del ejercicio que hemos hecho en clase Manu y yo, a partir del diseño de un usuario y una simulación de Itunes light. En él se planteó una necesidad particular para un rango de edad de usuario con un perfil determinado.
Diseño de interface
El Itunes Ligth está pensado para ser desplegado desde SmartPhone de pantalla táctil. El target son usuarios entre 16 y 19 años promedio, y la preponderancia de la búsqueda es un género musical.Propusimos tres usuarios (y vale, no queremos desperdiciar una oportunidad para hacer ficción y reirnos un poco)
Iniciamos definiendo una relación Usuario-Género, desarrollamos las tablas de usuario y género respectivamente; después la relación Id Género- Id Canción, tabla de género, tabla de canción, y finalmente la relación Usuario-Artista, con ambas tablas. Para concluir con el ejercicio creamos una relación Id Usuario-Id Género-Id Artista.
La sintaxis de este ejercicio se puede resumir así:
¡Y voilá!
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